NUESTRO SISTEMA DE INVERSIÓN: LOS DIVIDENDOS

En esta entrada vamos a entrar a fondo en los detalles de nuestro sistema de inversión, el cual está centrado en inversión por dividendos. Cada mes valoraremos cual es la cantidad total de la que podemos disponer para destinar a nuestras inversiones. Dicha cantidad será la suma de los saldos de todas nuestras cuentas, efectivo, etc… Todo ello constituirá nuestro capital disponible.

Como ya hemos comentado en alguna ocasión es muy importante que mes tras mes intentemos aumentar nuestros ingresos y optimizar nuestros ahorros. De esta forma intentaremos que nuestro capital disponible sea cada vez mayor.

Después de hacer el cálculo y como ya comentamos en la anterior entrada cada mes destinaremos un 10% del total disponible a inversión. Mientras que el 90% funcionará como colchón de liquidez para posibles imprevistos. No importa si ese 10% son 100€, 1.000€ o 10.000€. Lo importante es empezar.

DIVERSIFICACIÓN EN DISTINTOS ACTIVOS Y TEMPORAL

Es vital que las apliquemos desde el primer momento:

  • Diversificación en distintos activos: Haremos paquetes de como mucho 3.000€. Me explico: si nuestro 10% es de pongamos 5.000€ lo ideal sería que ese mes comprásemos 2 acciones distintas por importe de 2.500€ cada una de ellas. Si nuestro 10% fueran 3.000€ o menos haríamos una sola compra por ese importe.
  • Diversificación temporal: Ya la estamos aplicando al hacer compras mensuales de forma periódica. Esto evitará muchos de los fallos de valoración posible a la hora de comprar como veremos en el siguiente punto donde explicaremos como clasificamos a las posibles empresas en las que invertiremos.

CLASIFICACIÓN DE EMPRESAS DE DIVIDENDOS

Después de muchos años entendí que por más análisis sesudos que se hagan llenando páginas y páginas de datos, gráficos, etc…La forma de estudiar y clasificar las empresas que mejor me ha funcionado siempre estuvo ahí y es lo más simple que puede ser.

Para entender esta forma de filtrar estas empresas primero debemos aclarar varios conceptos:

  • Capitalización: Es el valor total en bolsa de todas las acciones que componen una empresa. Es muy importante que no invirtamos en empresas de poca capitalización, ya que a menor tamaño más fácil es que una empresa sea manipulada no solo a nivel de cotización sino también a nivel de funcionamiento interno. Nuestra capacidad de inversión siempre será finita, por ello carece de sentido buscar entre empresas pequeñas lo que nos ofrecen las empresas grandes con mayor seguridad.
  • Cotización: Es el precio al que está valorada una acción en un momento concreto de mercado.
  • Dividendo neto: Al cobrar los dividendos de una empresa el bróker realiza una retención sobre dicho cobro, la cual podremos compensar con cantidades a pagar o pedir su devolución en la declaración de Hacienda según sean nuestros números en dicha declaración. Si hablamos de una acción extranjera sufrirá una doble retención, la de la Hacienda del país de origen primero y luego la española sobre la cantidad restante. La cantidad después de retenciones que se nos abona en cuenta es el dividendo neto. Haremos una futura entrada sobre esto, ya que el tema fiscal es uno de los más importantes y extensos a tratar.
  • Para poder cruzar los datos aplico el formato americano para billón o billion como lo llamaremos en adelante, de esta forma daremos homogeneidad al analizar las empresas. Un billion americano es el equivalente a mil millones en español, por poner un ejemplo, la capitalización de BBVA en el momento de escribir esta entrada es de 33.339.435.000€ o lo que es lo mismo 33,34 billions de €, que es como lo vería un americano. Esto como decía antes es muy útil a la hora de cruzar empresas de múltiples nacionalidades y monedas.
  • Obviaremos las diferencias de valor entre monedas. La finalidad es la misma, el poder cruzar datos de cualquier procedencia y moneda. La diferencia de valor existente en un momento entre el dólar y el euro o la libra es despreciable para nuestro objetivo.

Atendiendo a este principio de simplicidad clasificaremos las empresas según el riesgo de cancelación o reducción de sus dividendos en base a determinadas características que detallaremos a continuación:

  • Riesgo Alto: En este nivel consideraremos empresas con cierta tradición en el reparto de dividendos, pero que aún no llevan más de 13 años repartiendo dividendos crecientes. La razón por la que son 13 los años que aplicamos como corte es distinguir las empresas que aplicaron recortes o supendieron sus dividendos en la crisis subprime de 2008 de las que a pesar de esta crisis siguieron incrementándolos. Ello nos dará una primera impresión de la fiabilidad de los beneficios que obtiene cada empresa y del compromiso con sus accionistas, nosotros. A estas empresas como es lógico deberemos exigirles una mayor rentabilidad que a las que nos ofrezcan una mayor seguridad. Para ello consideraremos las empresas que además de lo explicado anteriormente cumplen lo siguiente:
    • + 3 Billions de capitalización.
    • Dividendo neto superior al 6%.
  • Riesgo Medio: En este nivel ya tratamos con empresas que llevan un mínimo de 13 años incrementando sus dividendos. Por lo que aumentaron sus dividendos a pesar de la crisis de 2008. Además de lo comentado deben cumplir:
    • + 3 Billions de capitalización.
    • Dividendo neto superior al 4%.
  • Riesgo Bajo: Empresas que llevan más de 20 años incrementando sus dividendos de forma ininterrumpida. En este último grupo tendremos un rango de corte para las empresas americanas (USA) y otro para el resto del mundo (RESTO). Debido a que en EEUU existe una mayor tradición de este tipo de empresas el corte debe ser más exigente al del resto del mundo, el cual debemos incluirlo por diversificación geográfica. Si bien es cierto que las grandes multinacionales ya tienen un reparto de sus ingresos a nivel mundial, por su presencia en múltiples países, redundaremos en esta diversificación comprando empresas de distintas zonas del globo. De esta forma diversificamos en procedencia de sus ingresos, monedas, etc… En ambas opciones el rendimiento mínimo aceptado será de un 2% neto. Además de esto deben cumplir:
    • USA:
      • + 10 Billions de capitalización.
      •  Crecimiento anual de los dividendos superior al 8% tanto en los últimos 20 años como en los últimos 5 años. De esta forma nos aseguramos que es una empresa sólida y con cierto crecimiento en sus ingresos.
    • RESTO:
      • + 3 Billions de capitalización.
      • Incremento de dividendos ininterrumpido superior a 25 años. 

CREACIÓN DE NUESTRO PORTFOLIO OBJETIVO Y REPARTO DE EMPRESAS EN NUESTRA CARTERA SEGÚN SU RIESGO

Cada persona tiene una situación distinta y según esto se podrían plantear objetivos distintos en cada camino de independencia financiera. Pero por implantar una norma de inicio generalizada estableceremos que nadie debe tener invertidos por encima de los 10.000€ en una sola empresa, por lo que aunque en sucesivos meses fuera la acción que más le cuadrase a comprar, tras sucesivas compras nunca se podría exceder esa cantidad. Ahora veremos como nuestro sistema nos protege de comprar con demasiada frecuencia una acción por más que nos guste.

El reparto de peso en nuestra cartera y la alternancia de las compras, estimando una compra mensual a fin de facilitar el entendimiento, iría de esta forma:

1º Mes: Empresa de Alto Riesgo (EAR).

2º Mes: Primera compra Empresa de Riesgo Medio (ERM1).

3º Mes: Segunda compra Empresa de Riesgo Medio (ERM2).

4º Mes: Empresa de Bajo Riesgo (EBR).

5º Mes: Volvemos a iniciar el ciclo comprando una Empresa de Alto Riesgo y así sucesivamente.

Una vez al mes publicaré una entrada dedicada a valorar la evolución de nuestra estrategia y a enumerar las acciones que se sitúen a la cabeza en dichas clasificaciones por riesgo.

Con este reparto de compras nuestra rentabilidad mínima sería de un 4%, que nace de:

[EAR (6%) + ERM1 (4%) + ERM2 (4%) + EBR (2%)] :4 = 4%

Obviamente hablamos de un mínimo de un 4% porque por debajo de esas rentabilidades especificadas no compraremos. Lo normal sería que en un principio se alcanzara un 5-6% creciente. En el siguiente punto explicaremos que queremos decir con esto de creciente.

VENTAJAS DE NUESTRA ESTRATEGIA

  • El invertir por rentas implica una gran ventaja a la hora de saber qué y cuando comprar. Compramos una empresa por la rentabilidad que nos ofrece y cobramos de ella todos los años sin tener que venderla. Se asimila a tener una vaca para ordeñarla en contraposición a la inversión por ganancias de capital que implicaría vender la carne de la vaca para obtener el beneficio.
  • Una empresa de dividendos lo tiene mucho más difícil para ocultar pérdidas o deudas en su contabilidad. La mayoría de los escándalos en empresas cotizadas se dan en empresas que no pagan dividendos. Esto sucede por una razón muy simple. Si todos los años tienes que pagar un dividendo de x cantidad y no tienes beneficio quizá puedas ocultarlo y pagarlos de otra partida o con deuda, pero es obvio que esta práctica no sería sostenible en el tiempo. Los dividendos obligan a la empresa a tener una mayor disciplina en su gestión y sus cuentas.
  • Junto a nuestros ingresos y nuestro ahorro hay 2 fuerzas que nos ayudan a que nuestro patrimonio crezca de forma más rápida y notable:
    • Interés Compuesto: Con la primera ya tuvimos una primera toma de contacto, el interés compuesto, lo pondremos a funcionar uniendo cada dividendo cobrado a nuestro total disponible aumentando nuestra capacidad de inversión mes a mes.
    • Aumento de los dividendos: Otro de los factores a tener en cuenta es que las empresas que pagan dividendos suelen aumentarlos en la misma medida que crecen sus ingresos. Se podría estimar una subida media de un 5-7%. Lo cual ayudará a que por modestas que sean nuestras aportaciones mensuales veamos crecer nuestro patrimonio poco a poco de forma considerable.
  • La fiabilidad que aportan este tipo de empresas es muy grande sobre todo si consideramos que hay empresas que no han dejado de incrementar sus pagos de dividendos con guerras mundiales de por medio, con crisis de todo tipo, etc…
  • Si el motivo de la inversión es poder tener un complemento a la jubilación, esta forma de invertir es ideal. Si invirtiéramos por ganancia de capital, poco a poco nos lo iríamos comiendo. No quiero pensar el estrés que debe suponer el ver, cuando más limitadas tienes tus capacidades, que no sabes cuanto tiempo podrás “aguantar” con ese dinero que te queda.
  • Una vez creado un patrimonio de este tipo es mucho más sencillo legarlo a futuras generaciones e ir incrementándolo generación tras generación. Si invertimos por ganancia de capital, por muy buenos que seamos, no existe un patrimonio que legar, porque necesitamos vender para poder obtener el beneficio. Existen numerosos estudios que demuestran que las rentabilidades obtenidas con este tipo de inversión son muy superiores a las obtenidas por ganancias de capital.

Poco a poco iremos profundizando cada vez más en estos temas.

Déjame tus consultas y sugerencias en los comentarios o en la sección de contacto. Estaré encantado de leer vuestras aportaciones.

CÓMO COMENZAR A INVERTIR DESDE EL PRIMER CÉNTIMO

En esta entrada trataremos todo lo que debemos y no debemos hacer desde el primer momento para aprender a invertir con solidez desde el primer céntimo. Iremos paso a paso, pero con paso firme y decidido.

Cuando tratas el tema de las inversiones con personas que aún no comenzaron a invertir normalmente te dicen no hacerlo por dos motivos:

  • Falta de tiempo: Cuando comencé a invertir trabajaba 11 horas ininterrumpidas, comiendo mientras trabajaba. Me encantaba mi trabajo, de ahí las horas, pero creo que la falta de tiempo no puede ser excusa. Máxime cuando antes no habían tantos medios para aprender y el ser autodidacta sí que lleva algo más de tiempo que cuando te hacen un “tutorial” de como hacer algo.
  • Falta de capital: Antes de saber como era esto del camino hacia la independencia financiera tenía un sueldo normal del montón. Se puede empezar con cualquier cantidad, lo importante es empezar y dejarse de excusas. Quién tiene un patrimonio o capital es porque sabe como crearlo, como preservarlo y como hacerlo crecer.

Obviamente sí que hay que dominar ciertos conceptos básicos y poco a poco ir añadiendo conocimientos que nos permitirán avanzar. Y esto conlleva dedicarle algo de tiempo. Pero creedme que sale rentable el tiempo que se le dedique. Solo hay que tener ganas y entender que ahorrar o no hacer nada no son opciones y más en un entorno como el que se nos viene encima.

COMO NO INVERTIR. ERRORES COMUNES EN LA INVERSIÓN

Comenzaremos por todo aquello que no hay que hacer a la hora de invertir y de empezar a crear nuestra cartera y patrimonio. Los errores de principiante más comunes son:

  • Invertir sin una estrategia: Existen multitud de formas de inversión distintas con diversos niveles de riesgo y muchas de ellas totalmente válidas. Debemos elegir una, estudiarla a fondo y si nos funciona seguirla contra viento y marea. Si no utilizamos una estrategia probablemente terminemos invirtiendo en un momento inadecuado, una cantidad indebida y terminaremos saliendo de la inversión de la peor forma imaginable.
  • Invertir por consejo, rumores, noticias o referencias: Una inversión que me sirva a mí no tiene porqué servirle a cualquiera de los seguidores del blog. No digamos cuando invertimos en cualquier activo porque un famoso inversor lo ha hecho. Es la típica noticia en la que vemos que el inversor X ha invertido 10 millones de dólares en tal o cual acción. Y tal cantidad para nosotros es mucho y por eso nos parece una apuesta segura, si el inversor X compró tanto por algo será. Pero en ese momento no tenemos en cuenta que para ese inversor famoso, esos 10 millones quizá sean el 0,5% del total de sus inversiones. Y quizá lo haga por motivos que desconocemos: diversificar, algún compromiso de algún tipo, motivos fiscales, etc… Una inversión debe adaptarse a la personalidad del inversor, a su nivel de tolerancia al riesgo, a sus circunstancias personales, a su liquidez, a su patrimonio y un larguísimo etc… Supongo que todos entendemos por ejemplo que las necesidades de una persona a los 25 años no son iguales que a sus 65 etc…
  • Invertir por FOMO: FOMO son las siglas en inglés de Fear Of Missing Out o miedo a perderse algo. Es decir, escuchamos que por ejemplo la criptomoneda X tiene un éxito brutal. Salen montones de noticias de gente que gana mucho dinero con eso y claro, ¿cómo nos lo vamos a perder?. Eso hará que invirtamos en algo que desconocemos totalmente solo por no comprender la propia naturaleza humana, la cual puede dar lugar a que los que ganan digan que ganan el doble y los que pierden no lo cuenten ni en su propia casa por vergüenza.
  • Invertir sin conocer la industria: Es importante que entendamos desde ya que alrededor de la inversión se mueve una industria gigantesca repleta de intereses y manipulaciones creados que son opuestos a los nuestros. Brokers que fomentan que compremos y vendamos constantemente para ganar comisiones, medios de comunicación interesados en generar un alarmismo que aumenta el interés por ciertas noticias, etc…
  • Invertir sin saber en qué se invierte: Esta puede englobar a todas las anteriores y se podría resumir de la siguiente forma: si no puedes explicar porqué invertiste en un determinado activo en como mucho cinco minutos de una forma clara y concisa es que estás invirtiendo en algo que no conoces. Si no puedes hacer esto o la explicación es algo como “invierto en esto porque no para de subir” tu inversión se parece más a una apuesta de casino que a lo que sería una inversión tal y como yo la entiendo.

De la misma forma que no deberíamos sentarnos a conducir un coche sin tener los conocimientos previos necesarios , nadie debe comenzar a invertir sin tener la suficiente formación y seguridad para hacerlo.

INVERSIÓN POR RENTAS VS INVERSIÓN POR GANANCIAS DE CAPITAL

Existen muchas formas de invertir y sacar rendimiento a nuestros ahorros. Pero si perseguimos la independencia financiera nuestro objetivo será invertir para obtener rentas o ingresos pasivos predecibles y recurrentes. De esta forma las rentas irán cubriendo y superando poco a poco nuestros gastos mensuales.

Dentro de la inversión por rentas podríamos incluir por ejemplo la inversión inmobiliaria destinada a alquiler y la de acciones orientada a dividendos.

En la inversión por ganancias de capital incluiríamos la inversión inmobiliaria, en acciones, fondos etc…para comprar a un precio determinado y vender a otro más alto.

El problema de la inversión por ganancias de capital es que necesitas que el activo en el que inviertes suba de precio para poder obtener rendimiento. En acciones existen los “cortos”, pero es el mismo caso a la inversa, necesitas que el activo en el que inviertes baje para obtener beneficio. Por lo que ambas opciones cuentan con un 50% de probabilidades de éxito desde el primer momento.

Si inviertes por rentas obviamente puedes tener contratiempos. Puedes comprar un piso y que tarde en alquilarse. Puedes comprar unas acciones para cobrar dividendos y que se cancele o minore el pago del mismo. Toda inversión conlleva un riesgo, como también levantarse cada mañana, aquí aprenderemos a reducirlo y controlarlo. Pero en este caso la inversión nace con el 100% de probabilidad de obtener la rentabilidad esperada.

El siguiente gráfico muestra la gran diferencia de rentabilidad entre la inversión en dividendos y la inversión por ganancias de capital:

INVERSIÓN EN DIVIDEND KINGS VS S&P500

La inversión orientada a ganancias de capital es difícil sostenerla en el largo plazo y aún más replicar ganancias en el tiempo. Además esta forma de inversión solo permite llegar a la jubilación con un capital, pero no con un portfolio de activos que nos produzcan dinero de forma constante y creciente. Si nuestro capital no produce nada nos abocamos a estar especulando sobre cuantos años viviremos, si tendremos dinero suficiente, etc… Lo cual puede degenerar en malvivir incluso habiendo hecho un esfuerzo por invertir durante nuestra vida. Y si lo que pretendemos es legar un patrimonio a nuestros descendientes si lo que dejamos no produce y ellos no saben invertir, ese patrimonio terminará por agotarse. Si dejamos un patrimonio que produzca rentas solo tendrán que preocuparse de cobrar estas rentas sin vender los activos.

¿QUÉ ES EL DIVIDENDO?

Cuando compramos las acciones de una empresa estamos adquiriendo parte de ella y por tanto, en esa misma medida somos sus propietarios. Esto nos otorga el derecho a cobrar el dividendo, el cual es el pago anual que una empresa realiza a sus accionistas en base a sus beneficios. Este pago puede realizarse en una sola vez o fraccionado en varias a lo largo del año.

¿QUÉ ACCIONES ELEGIR?

Es importante entender que para esta estrategia no nos sirve comprar acciones de cualquier compañía. Hay empresas que llevan más de cien años repartiendo dividendos de forma ininterrumpida, con guerras mundiales, catástrofes y crisis de toda índole de por medio. 

Las empresas adecuadas para esta estrategia de inversión no solo realizan repartos de dividendos continuados sino que además suelen aumentarlos cada año.

INVERSION POR DIVIDENDOS VS INVERSION INMOBILIARIA. NUESTRA ESTRATEGIA

En este caso lo que estaríamos comparando es la inversión inmobiliaria para el cobro de alquileres y la inversión en acciones para el cobro de dividendos.

Tanto la inversión en dividendos como en alquileres podrían arrojar rentabilidades similares. Pero aunque aconsejo invertir en ambas, los momentos para invertir en cada una son distintos. La base de nuestro patrimonio debería comenzar a construirse con dividendos.

La inversión en inmuebles la contemplo bajo unos parámetros muy concretos y para una fase más avanzada de nuestro camino. Esto es debido a que se necesita más capital o patrimonio para afrontarla y a que es más ilíquida que las acciones. No podemos vender un piso con solo pulsar un botón del teclado como sí sucede con las acciones.

MANOS A LA OBRA: CÓMO COMENZAR A CREAR NUESTRA CARTERA. DIVERSIFICACIÓN TEMPORAL

Hace algunas entradas hablábamos del ahorro. Pues bien, es hora de poner ese dinero a trabajar para nosotros. Cada mes invertiremos un 10% del total de nuestros ahorros totales, mientras que el 90% restante funcionará como colchón de liquidez para posibles imprevistos. Desde el potenciamiento de los ingresos intentaremos que el 100% de nuestro disponible sea cada vez mayor. Y con la optimización de nuestro ahorro intentaremos incrementar el montante de nuestro 100% cada mes. Eso sí, siempre dentro de lo posible, disfrutando de la vida y del camino que ahora iniciamos.

No os preocupéis, profundizaremos muchísimo sobre estos temas en siguientes posts.

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