CÓMO COMENZAR A INVERTIR DESDE EL PRIMER CÉNTIMO

En esta entrada trataremos todo lo que debemos y no debemos hacer desde el primer momento para aprender a invertir con solidez desde el primer céntimo. Iremos paso a paso, pero con paso firme y decidido.

Cuando tratas el tema de las inversiones con personas que aún no comenzaron a invertir normalmente te dicen no hacerlo por dos motivos:

  • Falta de tiempo: Cuando comencé a invertir trabajaba 11 horas ininterrumpidas, comiendo mientras trabajaba. Me encantaba mi trabajo, de ahí las horas, pero creo que la falta de tiempo no puede ser excusa. Máxime cuando antes no habían tantos medios para aprender y el ser autodidacta sí que lleva algo más de tiempo que cuando te hacen un “tutorial” de como hacer algo.
  • Falta de capital: Antes de saber como era esto del camino hacia la independencia financiera tenía un sueldo normal del montón. Se puede empezar con cualquier cantidad, lo importante es empezar y dejarse de excusas. Quién tiene un patrimonio o capital es porque sabe como crearlo, como preservarlo y como hacerlo crecer.

Obviamente sí que hay que dominar ciertos conceptos básicos y poco a poco ir añadiendo conocimientos que nos permitirán avanzar. Y esto conlleva dedicarle algo de tiempo. Pero creedme que sale rentable el tiempo que se le dedique. Solo hay que tener ganas y entender que ahorrar o no hacer nada no son opciones y más en un entorno como el que se nos viene encima.

COMO NO INVERTIR. ERRORES COMUNES EN LA INVERSIÓN

Comenzaremos por todo aquello que no hay que hacer a la hora de invertir y de empezar a crear nuestra cartera y patrimonio. Los errores de principiante más comunes son:

  • Invertir sin una estrategia: Existen multitud de formas de inversión distintas con diversos niveles de riesgo y muchas de ellas totalmente válidas. Debemos elegir una, estudiarla a fondo y si nos funciona seguirla contra viento y marea. Si no utilizamos una estrategia probablemente terminemos invirtiendo en un momento inadecuado, una cantidad indebida y terminaremos saliendo de la inversión de la peor forma imaginable.
  • Invertir por consejo, rumores, noticias o referencias: Una inversión que me sirva a mí no tiene porqué servirle a cualquiera de los seguidores del blog. No digamos cuando invertimos en cualquier activo porque un famoso inversor lo ha hecho. Es la típica noticia en la que vemos que el inversor X ha invertido 10 millones de dólares en tal o cual acción. Y tal cantidad para nosotros es mucho y por eso nos parece una apuesta segura, si el inversor X compró tanto por algo será. Pero en ese momento no tenemos en cuenta que para ese inversor famoso, esos 10 millones quizá sean el 0,5% del total de sus inversiones. Y quizá lo haga por motivos que desconocemos: diversificar, algún compromiso de algún tipo, motivos fiscales, etc… Una inversión debe adaptarse a la personalidad del inversor, a su nivel de tolerancia al riesgo, a sus circunstancias personales, a su liquidez, a su patrimonio y un larguísimo etc… Supongo que todos entendemos por ejemplo que las necesidades de una persona a los 25 años no son iguales que a sus 65 etc…
  • Invertir por FOMO: FOMO son las siglas en inglés de Fear Of Missing Out o miedo a perderse algo. Es decir, escuchamos que por ejemplo la criptomoneda X tiene un éxito brutal. Salen montones de noticias de gente que gana mucho dinero con eso y claro, ¿cómo nos lo vamos a perder?. Eso hará que invirtamos en algo que desconocemos totalmente solo por no comprender la propia naturaleza humana, la cual puede dar lugar a que los que ganan digan que ganan el doble y los que pierden no lo cuenten ni en su propia casa por vergüenza.
  • Invertir sin conocer la industria: Es importante que entendamos desde ya que alrededor de la inversión se mueve una industria gigantesca repleta de intereses y manipulaciones creados que son opuestos a los nuestros. Brokers que fomentan que compremos y vendamos constantemente para ganar comisiones, medios de comunicación interesados en generar un alarmismo que aumenta el interés por ciertas noticias, etc…
  • Invertir sin saber en qué se invierte: Esta puede englobar a todas las anteriores y se podría resumir de la siguiente forma: si no puedes explicar porqué invertiste en un determinado activo en como mucho cinco minutos de una forma clara y concisa es que estás invirtiendo en algo que no conoces. Si no puedes hacer esto o la explicación es algo como “invierto en esto porque no para de subir” tu inversión se parece más a una apuesta de casino que a lo que sería una inversión tal y como yo la entiendo.

De la misma forma que no deberíamos sentarnos a conducir un coche sin tener los conocimientos previos necesarios , nadie debe comenzar a invertir sin tener la suficiente formación y seguridad para hacerlo.

INVERSIÓN POR RENTAS VS INVERSIÓN POR GANANCIAS DE CAPITAL

Existen muchas formas de invertir y sacar rendimiento a nuestros ahorros. Pero si perseguimos la independencia financiera nuestro objetivo será invertir para obtener rentas o ingresos pasivos predecibles y recurrentes. De esta forma las rentas irán cubriendo y superando poco a poco nuestros gastos mensuales.

Dentro de la inversión por rentas podríamos incluir por ejemplo la inversión inmobiliaria destinada a alquiler y la de acciones orientada a dividendos.

En la inversión por ganancias de capital incluiríamos la inversión inmobiliaria, en acciones, fondos etc…para comprar a un precio determinado y vender a otro más alto.

El problema de la inversión por ganancias de capital es que necesitas que el activo en el que inviertes suba de precio para poder obtener rendimiento. En acciones existen los “cortos”, pero es el mismo caso a la inversa, necesitas que el activo en el que inviertes baje para obtener beneficio. Por lo que ambas opciones cuentan con un 50% de probabilidades de éxito desde el primer momento.

Si inviertes por rentas obviamente puedes tener contratiempos. Puedes comprar un piso y que tarde en alquilarse. Puedes comprar unas acciones para cobrar dividendos y que se cancele o minore el pago del mismo. Toda inversión conlleva un riesgo, como también levantarse cada mañana, aquí aprenderemos a reducirlo y controlarlo. Pero en este caso la inversión nace con el 100% de probabilidad de obtener la rentabilidad esperada.

El siguiente gráfico muestra la gran diferencia de rentabilidad entre la inversión en dividendos y la inversión por ganancias de capital:

INVERSIÓN EN DIVIDEND KINGS VS S&P500

La inversión orientada a ganancias de capital es difícil sostenerla en el largo plazo y aún más replicar ganancias en el tiempo. Además esta forma de inversión solo permite llegar a la jubilación con un capital, pero no con un portfolio de activos que nos produzcan dinero de forma constante y creciente. Si nuestro capital no produce nada nos abocamos a estar especulando sobre cuantos años viviremos, si tendremos dinero suficiente, etc… Lo cual puede degenerar en malvivir incluso habiendo hecho un esfuerzo por invertir durante nuestra vida. Y si lo que pretendemos es legar un patrimonio a nuestros descendientes si lo que dejamos no produce y ellos no saben invertir, ese patrimonio terminará por agotarse. Si dejamos un patrimonio que produzca rentas solo tendrán que preocuparse de cobrar estas rentas sin vender los activos.

¿QUÉ ES EL DIVIDENDO?

Cuando compramos las acciones de una empresa estamos adquiriendo parte de ella y por tanto, en esa misma medida somos sus propietarios. Esto nos otorga el derecho a cobrar el dividendo, el cual es el pago anual que una empresa realiza a sus accionistas en base a sus beneficios. Este pago puede realizarse en una sola vez o fraccionado en varias a lo largo del año.

¿QUÉ ACCIONES ELEGIR?

Es importante entender que para esta estrategia no nos sirve comprar acciones de cualquier compañía. Hay empresas que llevan más de cien años repartiendo dividendos de forma ininterrumpida, con guerras mundiales, catástrofes y crisis de toda índole de por medio. 

Las empresas adecuadas para esta estrategia de inversión no solo realizan repartos de dividendos continuados sino que además suelen aumentarlos cada año.

INVERSION POR DIVIDENDOS VS INVERSION INMOBILIARIA. NUESTRA ESTRATEGIA

En este caso lo que estaríamos comparando es la inversión inmobiliaria para el cobro de alquileres y la inversión en acciones para el cobro de dividendos.

Tanto la inversión en dividendos como en alquileres podrían arrojar rentabilidades similares. Pero aunque aconsejo invertir en ambas, los momentos para invertir en cada una son distintos. La base de nuestro patrimonio debería comenzar a construirse con dividendos.

La inversión en inmuebles la contemplo bajo unos parámetros muy concretos y para una fase más avanzada de nuestro camino. Esto es debido a que se necesita más capital o patrimonio para afrontarla y a que es más ilíquida que las acciones. No podemos vender un piso con solo pulsar un botón del teclado como sí sucede con las acciones.

MANOS A LA OBRA: CÓMO COMENZAR A CREAR NUESTRA CARTERA. DIVERSIFICACIÓN TEMPORAL

Hace algunas entradas hablábamos del ahorro. Pues bien, es hora de poner ese dinero a trabajar para nosotros. Cada mes invertiremos un 10% del total de nuestros ahorros totales, mientras que el 90% restante funcionará como colchón de liquidez para posibles imprevistos. Desde el potenciamiento de los ingresos intentaremos que el 100% de nuestro disponible sea cada vez mayor. Y con la optimización de nuestro ahorro intentaremos incrementar el montante de nuestro 100% cada mes. Eso sí, siempre dentro de lo posible, disfrutando de la vida y del camino que ahora iniciamos.

No os preocupéis, profundizaremos muchísimo sobre estos temas en siguientes posts.

Déjame tus consultas y sugerencias en los comentarios o en la sección de contacto. Estaré encantado de leer vuestras aportaciones.